Coronavirus y cambio climático

Empty streets in Madrid as Spain goes into lockdown.

Jesús M. Castillo

[English translation below]

El coronavirus COVID-19 se extiende, poco a poco, por cada vez más países y ciudades. Se trata de un patógeno que se contagia con facilidad. Probablemente, llegue a convertirse en una pandemia como ya está anunciando la Organización Mundial de la Salud (OMS). Afortunadamente, se trata de un patógeno poco virulento que ha provocado, por ahora, tasas de mortalidad menores al 2%; más baja que la del virus de la gripe con el que convivimos habitualmente.

La expansión de este coronavirus se da en un contexto de crisis ecológica global, cuyo mejor ejemplo es el cambio climático. Y como no podía ser de otra manera, el cambio climático influye tanto en la expansión como en las consecuencias del coronavirus. Al mismo tiempo, la expansión del coronavirus está influyendo en el calentamiento global.

Las emisiones de emisiones de gases de efecto invernadero (GEIs), que aumentan entre un 1-2% cada año, han comenzado a disminuir debido al cierre o la ralentización de centros de producción en China, Corea del Sur, Estados Unidos, Japón, Europa… También bajan las emisiones por la caída de vuelos comerciales. Aún así, esta bajada de emisiones de GEIs no es, ni muchísimo menos suficiente para frenar el calentamiento global. Recordemos que para no entrar en la fase de cambio climático abrupto debemos reducir las emisiones en un 50% en 2030 y dejar de emitir totalmente en 2050. Lo que sí nos está demostrando la expansión del coronavirus es que es posible decrecer en producción y emisiones de forma ordenada. Ahora hay que hacerlo mucho más drásticamente, al tiempo que repartimos las riquezas que generamos la gente trabajadora.

Por otro lado, el cierre de centros productivos y la caída de viajes intra- e inter-fronterizos está provocando fuertes caídas en los mercados financieros internacionales, al mismo tiempo que empresas relacionadas con la adaptación a esta pandemia naciente se frotan las manos. La adaptación al un cambio climático que se grava cada día es un gran negocio para unos pocos. También lo es la adaptación al coronavirus, por ejemplo, para determinadas empresas farmacéuticas.

Además, el calentamiento global es posible que disminuya el contagio de este virus. Si se comportara como la gripe, se transmitiría peor en ambientes cálidos y húmedos. El cambio climático está provocando un aumento generalizado de las temperaturas pero, al mismo, tiempo también provoca una disminución de la humedad del aire en algunas zonas. Por lo tanto, aún tenemos que comprobar qué efectos tendrá la estacionalidad y el calentamiento global en la expansión de este coronavirus. En todo caso, en invierno solemos pasar más tiempo en espacios interiores poco ventilados que facilitan el contagio.

Más allá de la facilidad de contagio, la contaminación de GEIs, principal responsable del cambio climático, y sobre todo las partículas finas que se emiten con los GEIS, influirán en la gravedad de la infección. La mortalidad por este coronavirus, siendo baja, se concentra en personas mayores y en personas con afecciones cardio-respiratorias. Actualmente, la mayoría de la población mundial vive en grandes ciudades, muchas de las cuales sufren altos niveles de contaminación. Esta contaminación conlleva la muerte prematura de millones de personas anualmente. Así, la gravedad de la infección por coronavirus podría ser mayor en grandes ciudades contaminadas donde hay más población que sufre de afecciones cardio-respiratorias, especialmente, en países con población más envejecida como muchos europeos. En esta línea, la infección por coronavirus podría ser más grave para población fumadora. El tabaquismo tiene un claro componente de clase social. Su tasa es mayor, por ejemplo, en gente trabajadora que vive en grandes ciudades y sufre precariedad laboral y altos niveles de estrés.

En este contexto de cambio climático y una nueva pandemia creciente, ambos con claros componentes de clase, es clave potenciar la promoción de la salud desarrollando medidas estructurales que pongan las condiciones materiales para que vivamos de manera más saludable. Por ejemplo, acabar con la precariedad laboral y fomentar transporte público eficiente y gratuito. Además, tenemos que impulsar y/o reforzar sistemas sanitarios públicos y universales que prioricen una atención primaria que responda, realmente, a desigualdades y necesidades sociales.

 

Coronavirus and climate change

Jesus M. Castillo

The COVID-19 coronavirus is spreading, in more and more countries. It is a pathogen that is easily spread. Fortunately, it is a low virulent pathogen that has caused, for now, mortality rates close 2-3%.

The expansion of this coronavirus occurs in a context of global ecological crisis, the best example of which is climate change. Climate change influences both the expansion and the consequences of this coronavirus. At the same time, the expansion of the coronavirus is influencing global warming.

Greenhouse gases (GHG) emissions, which increase by 1-2% every year, have begun to decrease due to the closure or slowdown of production centers in China, South Korea, the United States, Japan, Europe… Emissions also fall due to the decrease in commercial flights. Still, this drop in GHG emissions is far from sufficient to curb global warming. Let us remember that in order not to enter the phase of abrupt climate change we must reduce emissions by 50% in 2030 and stop emitting entirely in 2050. What the expansion of the coronavirus is showing us is that it is possible to decrease production and emissions in a planned way. Now we have to do it much more drastically for a longer period, while we distribute the wealth that working class people generate.

On the other hand, the closure of production centers and the drop in intra- and cross-border travels is causing sharp falls in international financial markets, at the same time that companies related to adaptation to this pandemic are rubbing their hands. Adapting to climate change that is taxed every day is big business for a few. So is adaptation to the coronavirus, for example, for certain pharmaceutical companies.

Furthermore, global warming may decrease the spread of this virus. If it behaved like the flu, it would transmit worse in hot, humid environments. Climate change is causing a general increase in temperatures, but at the same time it also causes a decrease in air humidity in some areas. Therefore, we have yet to see what effect seasonality and global warming will have on the spread of this coronavirus. In any case, in winter we tend to spend more time in poorly ventilated interior spaces that facilitate contagion.

Beyond the ease of contagion, GHG contamination, the main cause of climate change, and especially the fine particles that are emitted with GHGs, will influence the severity of the infection. The mortality from this coronavirus, being relatively low, is concentrated in the elderly and in people with cardio-respiratory conditions. Today, the majority of the world’s population lives in large cities, many of which suffer from high levels of pollution. This contamination leads to the premature death of millions of people annually. Thus, the severity of coronavirus infection could be greater in large polluted cities where there is more population suffering from cardio-respiratory conditions, especially in territories with older populations such as many European countries. Along these lines, coronavirus infection could be more serious for the smoking population. Smoking has a clear social class component. Its rate is higher, for example, in working class people who live in large cities and suffer from job insecurity and high levels of stress.

In this context of climate change and a new growing pandemic, both with clear class components, it is key to promote public health by developing structural measures that set the material conditions for us to live healthier. For example, ending job insecurity and promoting efficient and free public transport. Furthermore, we have to promote and / or reinforce public and universal health systems that prioritize primary care that really responds to inequalities and social needs.

Jesus Manuel Castillo Segura
About Jesus Manuel Castillo Segura 2 Articles
Senior Lecturer in Ecology, University of Seville, Spanish State.

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